Hogar dulce hogar.
- Joaquín Berlo
- 21 mar 2020
- 2 min de lectura
Uno es el lugar donde se crió, y este es el mío donde crecí y crié hasta los 20 años, donde tuve el espacio para explorar y ser creativo, donde nadie podía ponerle límites a lo que quería lograr, donde el espacio amplio y lleno de árboles y ramas me enseñó a no tener miedo a lo basto. Creo que fue mi hogar quien me motivó desde chiquito a buscar atravesar fronteras y aprender de lo desconocido, fue mi hogar que me dio el motivo y razón de ir siempre un poco más allá de los límites para ver qué hay.
En mi infancia y adolescencia pasé mucho tiempo solo en mi casa ya que mi vieja daba clases mañana y tarde, lo que me permitió tener esa libertad de "hacer lo que se me canté y luego lidiar con las cagadas" de las cuales me mande muchas pero que ayudaron al proceso de aprendizaje y formación de mi vida.
En esas siestas donde mi vieja estaba knock out yo exploraba los "misterios del universo" que el patio escondía, ponía a prueba mi habilidad de ingeniería construyendo casas de rama o represas de barro que bloqueaba un pequeño canal y caminaba por todo el barrio explorando todas sus esquinas. Toda esta capacidad para explorar y experimentar que tengo fue producto de toda esa "libertad" que tuve de chiquito y que hoy me llevo a recorrer parte del mundo y no dejarme conforme con lo que vi, queriendo ir a mas lugares y motivar a otros a hacerlo.
Es por eso que escribo esto, como un puntapié inicial para las historias que se vienen, para que entiendan cómo mi parte aventurera nace y hacia dónde se dirige actualmente; quiero que ustedes formen parte indirectamente de todo lo que haga, de que exploren conmigo y que sientan ese empuje y que a la larga hagan lo mismo si así lo quisieran. Si bien en este texto explico brevemente mi infancia obviando detalles que por ahora prefiero guardarmelo para mi les quiero decir que la infancia en si no es motivo suficiente para generar un gusto a lo desconocido, hay muchos factores que influyen en los gustos personales como el tipo de educación o la relación que uno tiene con sus padres. Todos esos son factores pero que no determinan nada si la persona está atrapada en la comidad de lo que ya conoce y el miedo a lo desconocido, entiendo que el factor económico es el responsable de que muchos no puedan romper esas cadenas pero el tiempo y el poder de la mente a la larga pueden resultar en agentes de cambio de esa realidad económica. Es solo tener una fuerte curiosidad sobre el mundo y tener las agallas suficiente para cambiar cualquier factor adverso a tus propósitos
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